domingo, 25 de septiembre de 2011

L


Calles de terciopelo, ruinas sin consuelo, respiración entrecortada. Oráculo gris, la nada vela el profundo mar, angostas las horas se anclan a la alfombra rasgándola. El cielo cae inerte en mil partes, como paracaídas se derrama en los pliegues del vestido de una mujer que baila al son de compases invisibles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario