¿Qué se puede hacer entonces? Ya se ha dicho, es fácil quejarse desde un sillón,
y tampoco encuentro mucho sentido en escribir sobre ello.
Mientras tanto, soy una boya perdida en la pestilente bahía de Guanabara.
Lo mejor que puedo hacer es comenzar a buscar a mis hermanos perdidos del Paleolítico.
Nos separaron al nacer, y nos diseminaron por todo el mundo para conservar vivo el fuego,
al menos por un tiempo más.
Porque si estuviéramos todos juntos, todo ardería y se consumiría tan frenéticamente, extasiadamente, gozosamente,
que no quedaría nada, salvo una tremenda nube de humo que sofocaría el planeta como lo conocemos,
en el mejor de los casos.
Nos han repartido para que hagamos correr la voz.
lunes, 11 de febrero de 2013
lunes, 4 de febrero de 2013
La juventud sónica
Que no necesita argumentos
para crear
más que el simple instante.
Borrachos o sobrios,
caminan las calles,
conociéndolas de verdad,
sin ningún guía turístico.
¡Intuición, gente, intuición!
para crear
más que el simple instante.
Borrachos o sobrios,
caminan las calles,
conociéndolas de verdad,
sin ningún guía turístico.
¡Intuición, gente, intuición!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)