Un mar de incertidumbres,
preguntas que zumban por mis oídos
en silencio
y dentro del alboroto.
A veces solo
el tic-tac tan pálido del reloj,
o la batería de un jazz
que hace que mi alma baile y se regocije.
Busco ese instante, que me haga llegar
a tus ojos brillosos,
como chispas que le sonríen
a la noche y
aún quedando un dejo de tristeza
miran sinceros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario